Para experimentar la presencia de la Divinidad, el amor del devoto fluye como una corriente pura y desinteresada. Proclama que no necesita a nadie excepto a Dios. No le interesa nada más. Considera a la Divinidad el Uno que lo penetra todo. Dios está en cada objeto del cosmos. Todos los nombres y formas derivan de Dios. Sin embargo, al considerarlos entidades distintas, el hombre es víctima de numerosas dificultades.
El ego es la causa de la esclavitud del hombre.
Debido al ego, el hombre tiende a dividir. El hombre envuelto en su ego no puede reconocer a Dios. Cuando el ego se va, Dios aparece. Cuando el ego se funde en el Atma, hay liberación. El ego surge del Atma. Del ego emerge el pensamiento, y el pensamiento es el origen del habla. Todos ellos han emergido del Atma. Solo cuando el ego se va, puede realizarse la verdad del Atma. El ego es la causa de la esclavitud del hombre.
El cosmos entero ha emanado del Atma, es sostenido por el Atma y, finalmente, se funde en el Atma. Esta verdad es expresada en un aforismo de los Brahma Sutras: “Tat Ja-la-an” (“Nace de Tat, se funde en Él y es sostenido por Él”). El hombre también viene de Brahmán, crece en Brahmán y se funde en Brahmán. El hombre es como una burbuja que surge en el agua, crece en ella y se funde en ella. Narayana es como el agua. El objetivo de la práctica espiritual es hacer que el hombre reconozca la unidad que subyace tras la creación y pueda alcanzar la bienaventuranza en unidad con lo Divino a través del servicio, los rituales, la meditación y la sabiduría espiritual.
Aunque el cosmos puede parecer múltiple, hay algo que constituye su base. Se planta una semilla, que crece hasta convertirse en un árbol con muchas ramas, hojas, flores y frutos. ¿De dónde proviene esta variedad? Existe en potencia, en forma sutil, en la semilla. Ese es el significado de la declaración de Sri Krishna en el Gita: “Yo soy la semilla en todos los seres”.
Así como de una semilla puede surgir un árbol, con innumerables ramas, flores y frutos, con una semilla en cada fruto, de la única semilla de la Divinidad ha emergido la infinita variedad de la Naturaleza. Las relaciones entre los seres del cosmos pueden compararse con la relación entre las ramas de un árbol. Los sentimientos pueden compararse con las flores, y la vida misma, con un fruto. En cada ser hay una semilla de la Divinidad.
La señal de Parama Bhakti
Las pastoras de Brindavan ejemplificaron con su devoción la búsqueda de la unidad con lo Divino. Ellas veían a Krishna en todas las manifestaciones de la Naturaleza y daban la bienvenida a todo vínculo con ellas, ya fuera un árbol, una montaña o el océano. Deseaban estar siempre cerca de Krishna, jugar con Él, escuchar la música de Su flauta y terminar su vida con Él. Esta es la señal de la Devoción Suprema. Todos deben esforzarse por cultivar una devoción similar a través de la práctica espiritual. No deben adorar a Dios cuando están felices y culparlo cuando se encuentran en dificultades.
Además de las Gopis del Bhagavatam, el mayor de los Pandavas, Dharmaraja, es un ejemplo de Devoción Suprema. A pesar de las penurias a las que fue sometido y las humillaciones que tuvo que padecer, Dharmaraja jamás permitió que su fe en Krishna se debilitara. Se adhirió firmemente a esta creencia: “¡Oh, Krishna! Ya sea que me encuentre en la ciudad o en el bosque, esté en una posición elevada o muy baja, me sienta feliz o triste, Tú eres mi único refugio”. Gracias a esta fe firme e inquebrantable en Krishna, Dharmaraja pudo alcanzar la gloria y destacarse como ejemplo para el mundo.
Hay varias razones para el advenimiento de la Divinidad en forma humana. En el caso del ser humano, su karma pasado es la causa de su nacimiento. La circunstancia del nacimiento de cada uno depende de sus acciones pasadas.
“El hombre está atado por las consecuencias de sus acciones”. Quizá se pregunten cuál es el karma responsable del advenimiento de los Avatares. En el caso de las encarnaciones Divinas, el karma no es la causa. Las malas acciones de los malvados y las buenas acciones y el anhelo de los rectos son responsables del advenimiento de los Avatares. La venida del Avatar Narasimha (la encarnación Divina mitad hombre y mitad león) se debió a la gran devoción de Prahlada y a las malas cualidades de Hiranyakasipu (el padre de Prahlada).
Por qué vienen los Avatares
El descenso de la Divinidad se produce en respuesta a los anhelos y las acciones de las personas y no por algún karma de la Divinidad. Es fácil de entender con un ejemplo simple. Los cultivos que crecen en el suelo miran hacia el cielo esperando la lluvia. No pueden alcanzar las nubes. Las nubes descienden en forma de lluvia para dar agua a los cultivos. Otro ejemplo: Un niño pequeño está en el piso. Quiere acercarse a su madre, pero no puede saltar hacia ella. La madre tiene que inclinarse, alzar al niño y acariciarlo. Del mismo modo, para ofrecer alivio a los devotos, para protegerlos y cuidarlos, la Divinidad viene en forma humana. A esto se lo llama el descenso de Dios como una encarnación. Dios desciende de Su nivel elevado para dar alegría a Sus devotos. El hombre no trata de comprender el significado interno de estas encarnaciones.
Sri Sathya Sai Baba
Discurso del 15 de septiembre de 1988
Mensajes de Sathya Sai, Vol. XXI
